Grupos Armados, vinculados a milicias radicalizadas de origen Fulani, irrumpieron en medio de la lluvia nocturna, pr3nd!3r0n fuego a las entradas y entraron gritando consignáis religiosas mientras disparaban sin distinción.
El padre local que sobrevivió narró escenas desgarradoras: “Cuerpos por todas partes, gente dormida que ya no despertó…”. Muchas víctimas estaban refugiadas en salones de una misión católica, buscando protección tras haber huido de violencias anteriores. Esta agresión se suma a otros ataques recientes en la región, donde más de 100 personas han perdido la vida en situaciones similares, dejando un saldo de miles de desplazados.
Diversas organizaciones internacionales han condenado lo ocurrido y advierten que se trata de una campaña sistemática para erradicar comunidades de fe cristiana. El Papa León XIV expresó su tristeza por lo que calificó como una “terrible tragedia” y pidió oraciones por los afectados. Mientras tanto, organismos de derechos humanos exigen al gobierno nigeriano que actúe antes de que esta espiral de odio se vuelva aún más incontrolable.
Por respeto a las víctimas y sus familias, evitamos compartir imágenes explícitas. Pero como medio decidimos no guardar silencio. Lo ocurrido en Yelawata es una herida abierta en la humanidad que debe ser conocida y que la mayoría de los medios de todo el mundo están callando, si estas personas fueran de otra relig10n la cobertura habría sido total. Ayuda a que más gente se entere.